¿Qué es la osteopatía?

Son muchas y diferentes las definiciones que se han hecho de la osteopatía, y no es fácil elegir una de ellas: Una técnica, una medicina complementaria, una filosofía… Seguramente en ello influye la diferente situación legal que vive en los diferentes países. Mientras en algunos es una disciplina legal y una carrera universitaria (Reino Unido, Francia…) aquí se considera a nivel legal un conjunto de técnicas integradas en la fisioterapia. Dejando a un lado las discusiones, el concepto se podría resumir así:

“La osteopatía es una disciplina terapéutica que diagnostica y trata las disfunciones de movilidad y funcionamiento de los tejidos del cuerpo que provocan trastornos y perturban la salud de las personas”

Aunque la osteopatía es principalmente conocida por su aplicación en problemas musculo-esqueléticos (espalda, columna…) y las manipulaciones, se trata de una disciplina global y holística, que trata a la persona como un todo único e indivisible. Busca la causa de los problemas para solucionar la perturbación motivo de consulta y recuperar la salud global del paciente.

Para ello confía en la capacidad del cuerpo de autorregularse, adaptarse, defenderse y repararse. Pero cuando estas capacidades del cuerpo han sido superadas y aparece una disfunción o trastorno de la salud, el osteópata, mediante técnicas manuales actúa sobre los tejidos corporales (huesos, músculos, sistema nervioso, circulatorio y visceral) ayudando a que el cuerpo recupere su equilibrio y el problema que aqueja a la persona desaparezca.

Tipos de osteopatía

Por lo tanto, más que una técnica o conjunto de técnicas la osteopatía es una forma de entender y buscar la salud. Como consecuencia, la osteopatía es una. Pero a nivel popular se ha hecho una clasificación de la misma según el campo en el que se centra en primera instancia. Aunque esta división no nos gusta, intentaremos aclarar esos conceptos:

  • Osteopatía estructural:

Técnicas dirigidas al sistema musculoesquelético a pesar de que su efecto puede ser más amplio.

  • Osteopatía visceral:

Técnicas aplicadas sobre las vísceras y sus tejidos para recuperar el movimiento y el buen funcionamiento de las mismas. De esta manera no solo actuaremos sobre las vísceras, también lo haremos sobre sus reflejos y somatizaciones en el sistema musculoesquelético,  circulatorio y nervioso.

  • Osteopatía craneosacral:

Aparte de una actuación sobre la estructura física del cráneo (un ejemplo muy evidente los bebés con malformaciones craneales o plagiocefalia) existe un efecto sobre el sistema nervioso (principalmente autónomo) y los diferentes fluidos (circulación sanguínea y líquido cefalorraquídeo).

Indicaciones osteopatía

Musculoesqueléticas: Lumbalgias, cervicalgias, dorsalgias, tortícolis, hernias discales, ciáticas, omalgia (problemas de hombro), contracturas, rotura de fibras, lesiones ligamentosas (esguinces), tendinosas (tendinitis, epicondilitis, bursitis…), postoperatorios…

Viscerales: Hernia de hiato, acidez, digestiones pesadas, estreñimiento, espasmos abdominales, trastornos genitourinarios, piernas hinchadas… Y los reflejos o somatizaciones viscerales como las cefaleas y mareos de origen digestivo, dorsalgias, lumbalgias causadas por trastornos del intestino o riñón…

Trastornos respiratorios.

Pediatría: Tortícolis congénita, deformación del cráneo o plagiocefalia, cólicos, problemas digestivos, respiratorios, trastornos del sueño, displasia de cadera…

Seguimiento del embarazo: Lumbalgia, ciática, piernas hinchadas…

Ginecología.

Otros: Estrés, cefaleas, vértigos…